Yo y vos.

16 de julio de 2007

Hace más o menos dos años escuché esta frase que venia directamente apuntándome a mi y por algunas actividades que había empezado hacia muy poco (*y por ende muy verde). La idea era: "Vos no lo haces porque le hace bien a los demás, sino que lo haces porque te hace bien a vos. Si no te haría bien a vos, no estarías haciendo nada."
En ese momento me quede pensando y tuve la sensación de ser un egoísta encubierto.
Durante el periodo que seguí haciendo esas cosas siempre me cuestione si era posible hacer algo por el bien de otro/a si es que ese algo no nos hace bien a nosotros también. Llegue a la conclusión que, yo al menos, no podía. Dado que era un egoísta entonces me pregunte mil veces si había un egoísmo bueno y un egoísmo malo.

Hoy tuve la suerte de leer la otra cara de la historia.
"Jamás hago cosas por los demás.
Uno piensa que este discurso suena muy egoísta. Y yo creo que es cierto que suena egoísta.. porque es un discurso egoísta.
Lo que pasa es que este no es el egoísmo mezquino y codicioso que estamos acostumbrados a pensar... Es el egoísmo de aquellos que se quieren suficientemente como para saber que son valiosos... y que tienen cosas para dar.
A veces, cuando yo digo esto, hay gente que cree que hablo en contra de la idea de solidaridad, en contra de la ayuda solidaria […] La idea de que si yo soy egoísta no voy a pensar en nadie más que en mí es la idea de creer que tengo un espacio limitado para querer, una capacidad limitada para amar, y que entonces, si lo lleno de mí, no me queda espacio para los demás.
Esta idea no solo es absurda, sino que además es absolutamente engañosa. No hay una limitación en mi capacidad de amar, no tengo limites para el amor, y por lo tanto tengo capacidad de quererme muchisimo a mi y muchisimo a los demás. Y de hecho, desde el punto de vista psicológico, es imposible que yo pueda querer a alguien sin quererme a mí […] Existen varios tipos de solidaridades, culposa, de conjuro, de inversión, de obediencia o de "hoy por ti, mañana por mí", toda esta solidaridad es de ida y, por supuesto, no tiene nada de altruista.
Pero hay un momento que descubro que no hay peligro de quedarme en ese lugar, porque si doy no me quedo vacío, que no soy yo como aquellos que reciben lo que doy y que nunca lo seré, que no me siento culpable de tener lo que tengo y que no necesito más de lo que tengo, y por ultimo, que lo que los otros dicen que debería hacer me tiene sin cuidado.
Y ahora yo sé que puedo elegir dar o no dar.
Entonces, conquisto el espacio donde todo esto no es más... importante.
Conquisto lo que yo llamo la autodependencia.
Y ahí descubro que mi valor no depende de la mirada del afuera.
Y me encuentro con los otros, no para mendigarles su aprobación, sino para recorrer juntos algún trecho del camino.
Y descubro el amor, y con él, el placer de compartir.”
Jorge Bucay
El camino de la autodependencia

Cuando alejarse,

9 de julio de 2007

es la única manera de estar cerca...

Compartís la idea. Esa idea, tal vez utópica, de poder saber para que estás donde estás. Si podés o no hacer algo para cambiar las cosas. Sabés que al menos ahora, no es "amor". Te vas dando cuenta de lo que estas sintiendo y no lo podes estructurar.. claro! no te había pasado antes. Decidís exponerte. Dejar de lado toda la fumeta y decir las cosas simples y de frente.

Todo depende del contexto. Y lo que mayoritariamente pasa es que uno no elige el momento. Creo que el momento es determinante para estas situaciones, pero cuando uno lo siente no tiene que esperar; después puede ser tarde. Aunque también puede ser temprano.

Asimetrías. Es cuando el entorno necesita que vos tomes la determinación de hacer lo que no queres hacer ahora, pero sabés que el beneficio futuro va a ser un error si no lo hacés. Le acababas de demostrar a alguien tu luz, te acordas? Y ahora, tenes que dar media vuelta y huir.

Podes huir de todo, menos de vos. Es por eso que pensas mil veces la situación, si fueron las palabras que mas identifican lo que sentis y tambien los posibles resultados, que hubiera pasado si.. esto y lo otro.. obviamente imposible no hacerlo, pero intentando analizar sabiendo que el pasado es eso, solo ayer. Es dificil aceptar que uno puede ver la luz y que no vean la misma luz. Tendré que cambiar la lamparita? cuac.

Y.. hoy? Obviamente duele. Vacío. Te insultas por hacer las cosas que no queres hacer. Intentas preguntarte si ya está, si realmente no es algo que pueda cambiarse y si, tal vez, puedas prender la luz de nuevo. Pero sabés que no hay respuestas todavia.

Las esperanzas no pueden evitarse porque todavia sentís lo que hablaste..
también por suerte las vas perdiendo con el paso del tiempo.