Miren (2)

29 de agosto de 2008

"...En un raro momento se nos acerca su amiga para decirle algo que no escucho y se alejan hasta cerca de la barra para hablar. Sospecho que quizás le traigo alguna incomodidad por su relación con el artesano. Sin dudarlo me paro y salgo a la calle y decido irme a casa, convencido de que mañana la veré. Adelantemos el tiempo 19 horas, nuevamente hasta el domingo por la noche en que los chicos se fueron a Yotala y yo me quise quedar solo. Estoy caminando la solitaria callecita hasta Tabacco's con la idea de encontrar a Miren. Cerrado. Mi noche termina en aquel bizarro canto-bar..
Durante casi una semana anduvimos buscándonos sin éxito. Yo viajé a Ñucchu por dos días. Había sacado de mi cabeza la idea de tener algo con ella, por no incidir negativamente en su historia con el artesano peruano que no me caía nada mal. Sin embargo caminaba por las calles de Sucre esperando encontrarla, y así poder disfrutar de esa sonrisa y esa hermosa manera de expresarse. Y nos encontramos, nomás, una tarde fresca en el parque. Ambos ocultábamos tontamente la ansiedad por el encuentro y ella se sonrojaba y yo no podía mantenerle la mirada a los ojos y charlábamos de cosas insignificantes. Éramos dos nenes. Pero al fin, después de 27 años en este cuerpo, una crecida parte mía fue precisa y nos sorprendió a ambos gratamente diciéndole que en todos estos días no había podido sacarla de mi mente. Ella sonrió mostrando finalmente una escondida parte suya y mirándome a los ojos me dijo suavemente "y io, hombre, hasta he soñado contigo, sabes?". En seguida me demostró que es una de esas personas que realmente saben abrazar. Nos apretamos despacio y fuerte y los corazones se sentían uno al otro y mi mano recorrió su columna vertebral y se entretuvo un rato en su omoplato derecho. Me contó que había puesto fin a su relación con el chico peruano y yo no supe qué decir.. desde hace varios días que no podemos separarnos. Recuerdan esa vieja canción que decía que "pasábamos todo el día tirados en la cama.."? Bueno, nosotros pasamos todo el día tirados en la cama cuando estamos en su casa, y en el piso cuando estamos en la mía. Miren nació hace 23 años y vino aquí por una beca y trabajará ayudando a niños discapacitados hasta diciembre. Todos estos días nos empachamos mutuamente de cariño. Yo le gustaba y ella me apetecía. Anoche se puso un poco triste, porque yo estoy a punto de seguir viaje. Me mostró algo que había escrito en su cuaderno. Era un hermoso texto que hablaba de ese sueño que había tenido ella conmigo y de que me conocía antes de conocerme y de que definitivamente mi pecho es el mejor sitio en donde apoyar su cabeza para dormirse por las noches. En un momento las palabras se tornaron difíciles, y tejieron tristemente una nostalgia apresurada. Decían que a veces ella se siente abrazando a un sueño vació, porque pronto todo habrá acabado y que nuestra unión habrá sido un sentimiento efímero. También hablaba de sus miedos y de que conmigo se sentía alguien especial, como si no lo fuera en extremo por su propia naturaleza. La abracé y, también un poco triste, no pude decirle nada más. Solo que el futuro aun no existe y que nosotros seremos que lo haremos y que no nos perdamos de disfrutar este momento. Más tarde nos aseguramos que algún día vamos a volver a vernos, aunque por supuesto que nunca puede saberse nada de antemano en esta vida, y es allí adonde reside la magia sonriente inacabable.."

Con esto completo el capitulo "Miren" del libro Abrepuertas de Diego Rojas. No creo que lo puedan conseguir salvo que alguien se los preste o algo por el estilo (es un ofrecimiento).

1 comentarios:

Anónimo dijo...

La ultima parte me recordó a alguien...
Tu mismo abrazo, tus mismas palabras...y por un momento volví a recobrar esa calma que sólo siento cuando estoy con vos...